Albóndigas de pollo con setas

Durante estos días de confinamiento estoy viendo mucha gente que se está animando a meterse en la cocina, sobre todo, para preparar platos tradicionales que nunca habían hecho (tortilla, lentejas, croquetas, torrijas ahora en Semana Santa…). Así que he pensado que podía aportar mi granito de arena con estas albóndigas de pollo con setas.

Junto con el pan casero y la repostería, las recetas tradicionales es lo que más estoy viendo últimamente por redes sociales. Y… ¿qué hay más tradicional que un buen plato de albóndigas? Son un plato de lo más versátil porque se pueden hacer de muchas formas y, aunque estas albóndigas de pollo con seta no sean las más típicas, ya os advierto que la salsa está para rebañar el plato ;)

Además, ahora que tenemos mucho tiempo libre en casa, os recomendaría que aumentarais las cantidades de los ingredientes de las albóndigas (no de la salsa) y hagáis como para un regimiento jajaja Así, una vez fritas, las podéis congelar para luego utilizarlas simplemente haciendo la salsa en el momento. De esta manera, tendréis reservas de albóndigas en el congelador y evitará que tengamos que estar saliendo a comprar mucho (al menos, a por carne) :)

Ingredientes (4 raciones):

Para las albóndigas

  • 600 g de carne picada de pollo
  • ½ cebolla
  • 1 huevo
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharada de pan rallado

Para la salsa

  • 300 g de setas de la variedad que queráis (en mi caso, champiñón portobello)
  • ½ cebolla
  • ½ vaso de vino dulce
  • 1 vaso de caldo de pollo
  • 1 vaso de agua
  • 200 ml de nata

Preparación:

Picamos, lo más fino que podamos, la cebolla y el ajo que vamos a utilizar para las albóndigas. En un bol amplio, ponemos la carne junto el resto de los ingredientes y, simplemente con las manos, mezclamos hasta que todos los ingredientes estén bien integrados en una masa.

Formamos las albóndigas cogiendo porciones de carne y dándole forma redonda con las manos. El tamaño va un poco al gusto de cada uno, por ejemplo, mi madre es de hacer albóndigas de pequeño tamaño y te acabas comiendo 7-8 en una ración jajaja. Pasamos las albóndigas por harina y reservamos.

Ponemos una sartén con abundante aceite a fuego medio-alto y, cuando esté bien caliente, freímos las albóndigas. Las dejamos en un plato con papel absorbente para que suelten el exceso de aceite mientras preparamos la salsa.

Para prepararla, usaremos una sartén grande donde nos quepan todas las albóndigas o, si no, podéis usar una cazuela. Picamos media cebolla y la pochamos a fuego lento con un chorrito de aceite. Cuando empiece a estar blanda y transparente, subimos un poco el fuego, añadimos las setas troceadas y salteamos unos minutos. Añadimos medio vaso de vino dulce y dejamos cocinar unos minutos para que se evapore el alcohol.

El siguiente paso será agregar el caldo junto con el agua y dejamos cocer durante unos 10 minutos a la temperatura justa para que hierva un poco. Pasado ese tiempo, añadimos la nata, removemos para que se integre bien y dejamos cocer 5 minutos más. Ahora será el momento de añadir las albóndigas a la salsa y, para que se calienten y cojan sabor, dejamos cocinar 5 minutos más.

Servimos las albóndigas de pollo con setas acompañadas de, por ejemplo, unas patatas en la versión que más os gusten (risoladas, hasselback, gajo/deluxe, asadas…) y con un poquito de un buen pan casero porque vais a querer rebañar la salsa del plato :)

¡Que las disfrutéis!

Si os animáis a probar la receta de estas albóndigas de pollo con setas, no dudéis en compartir vuestra versión etiquetándome en las redes sociales (Facebook | Instagram | Twitter).

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