Bundt cake de limón, jengibre y pimienta

Seguimos con el comienzo dulce del año, hoy con uno de esos bizcochos tan llamativos por su forma: bundt cake de limón, jengibre y pimienta.

Para los que no sepáis qué es un bundt cake, os diré de forma resumida que es el típico bizcocho con forma de anillo. Los Reyes han sido buenos conmigo este año y me han traído un molde para hacer bundt cakes así que no podía dejar pasar la oportunidad de preparar uno :) Siempre he querido tener uno, los bizcochos ya salen con una forma que de por sí es llamativa sin necesidad de decoración extra.

Por si os pica la curiosidad, el molde es el modelo Heritage de Nordic Ware y me he ido directo a su página a bichear en sus recetas para preparar un bundt cake perfecto (aunque hay que estar traduciendo medidas porque lo ponen en versión americana). Y como soy fan de los postres con cítricos, no me he podido resistir a este bundt cake de limón, jengibre y pimienta, una mezcla perfecta :)

Ingredientes:

  • 2 cucharadas de ralladura de limón
  • 2 cucharadas de zumo de limón
  • 1-2 cucharaditas de jengibre fresco rallado (sino jengibre en polvo)
  • 400 g de harina de todo uso
  • ¾ de cucharadita de bicarbonato
  • ¾ de cucharada de levadura química
  • 1-2 cucharaditas de pimienta blanca
  • 250 g de aceite suave
  • 250 g de azúcar
  • 3 huevos
  • 250 ml de buttermilk (*)

Glaseado:

  • 60 g de azúcar glass
  • 1-2 cucharadas de zumo de limón

(*) El buttermilk es un ingrediente muy típico en las recetas americanas de repostería, pero es complicado encontrarlo en España. Lo sustituiremos mezclando 15 ml de zumo de limón con 235 ml de leche, dejándolo sin remover durante 10 minutos (tomará textura de leche cortada, no os asustéis).

Preparación:

Rallamos la cáscara de limón, sin llegar a la parte blanca porque amarga, hasta obtener la cantidad necesaria (es orientativa, podéis poner más si queréis). Rallamos también jengibre fresco. En un pequeño cuenco mezclamos ambas ralladuras con 2 cucharadas de zumo de limón y reservamos.

En un bol amplio echamos el azúcar e incorporamos los huevos de uno en uno, batiendo tras cada huevo hasta que se integre totalmente con el azúcar. Luego añadimos el aceite y volvemos a batir hasta que esté todo mezclado.

Juntaremos en otro recipiente el resto de los ingredientes secos, es decir, la harina, el bicarbonato, la levadura química y la pimienta, de forma que queden bien mezclados. Incorporaremos la mezcla al bol anterior en 3 veces, tamizando antes de incorporar para evitar que la harina forme grumos. Además, añadiremos el buttermilk intercalado con la harina de forma que agregaremos de la siguiente manera: harina, buttermilk, harina, buttermilk y harina. Cada vez que incorporemos un ingrediente, tendremos que batir bien la mezcla hasta que esté totalmente integrada.

Por último, solo nos quedará añadir las ralladuras que teníamos reservadas, volviendo a mezclar una vez echadas para que se repartan bien por toda la masa. Si queréis, podéis añadir en este punto un par de cucharadas de zumo de limón para darle aún más sabor.

Engrasamos muy muy bien el molde, poniendo especial atención a las zonas más escondidas/estrechas para evitar que el bundt cake se pegue a la hora de desmoldarlo. Podéis usar aceite, mantequilla o spray desmoldante (os recomiendo este último por su comodidad y eficacia). Una vez engrasado, vertemos la masa en el molde por un solo lado, dejando que ella sola se reparta por todos los huecos. Damos un par de golpes al molde contra la encimera (sobre un paño) para que se asiente bien la masa y no queden burbujas de aire.

Metemos al horno precalentado a 170ºC, colocando el molde sobre la rejilla para que el aire circule por el hueco central del molde y horneamos durante unos 50 minutos aproximadamente. Como siempre, cada horno es un mundo y el bundt cake estará en su punto cuando, pinchando con palillo/cuchillo en el centro, éste salga limpio.

Sacamos el bundt cake del horno y dejamos enfriar sobre la rejilla sin desmoldar durante exactamente 10 minutos. Si lo desmoldamos antes estará demasiado blando y si lo dejamos más tiempo se pegará. Para desmoldarlo, volvemos a dar un par de golpes contra la encimera igual que al rellenarlo, le damos un par de “meneos” para que se despegue bien de las paredes y le damos la vuelta. Una vez desmoldado, dejamos enfriar totalmente sobre una rejilla.

Una vez que se enfríe del todo, podéis ponerle la cobertura que más os guste. En mi caso utilicé un poco de glaseado de limón (simplemente mezclar azúcar glass con zumo de limón hasta obtener una especie de crema) para darle aún más sabor a este delicioso bundt cake de limón, jengibre y pimienta.

¡Que lo disfrutéis!

Si os animáis a probar la receta de este bundt cake de limón, jengibre y pimienta, no dudéis en compartir vuestra versión etiquetándome en las redes sociales (Facebook | Instagram | Twitter).

Un comentario en “Bundt cake de limón, jengibre y pimienta

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