Hojaldrinas

Y otro año más llegan las recetas navideñas a No me comes nada y qué mejor forma de empezar que con mi dulce favorito de esta época: hojaldrinas.

No soy gran aficionado a los dulces navideños, no suelo pegarme atracones en esta época. Ya os contaba el año pasado, que no suelo comer Roscón de Reyes y eso se extiende al resto de dulces típicos. Aunque, siempre hay una excepción, bueno, en mi caso hay 2 excepciones: no me resisto a las hojaldrinas ni a los roscos de vinos. Sí, soy de gustos “tradicionales” (aunque en mi casa dicen que son gustos de señor, que falta que me gusten también las peladillas jajaja).

Hasta este año nunca me había animado a hacer hojaldrinas caseras y… ¡no sabéis lo que me arrepiento! La receta no puede ser más sencilla (de hecho, en casi todos los blogs usan la misma, por algo será) y el resultado es genial. Yo tenía mis dudas porque soy muy fan de las comerciales, pero he acabado convencidísimo, las voy a repetir todos los años :)

¿Os animáis a probarlas?

Ingredientes (46-50 aprox.):

  • 600 g de harina de repostería/floja
  • 400 g de manteca de cerdo
  • 50 g de zumo de naranja
  • 50 g de vino blanco
  • Ralladura de 3 naranjas
  • Azúcar glass para cubrir

Preparación:

En un bol amplio, ponemos la manteca de cerdo a temperatura ambiente junto con el zumo de naranja y el vino. Con unas varillas, batimos hasta que integre todo y quede una mezcla suave.

Agregamos la harina tamizada y la ralladura de naranja y empezamos a amasar. Al principio os podéis ayudar de un cubierto de madera/silicona o una rasqueta, pero vamos a tener que acabar metiendo las manos :) Si os resulta más cómodo, pasad la masa a la encimera y amasar sobre ella directamente. Tenemos que conseguir una masa homogénea, con todos los ingredientes bien integrados.

Hacemos una bola con la masa, la envolvemos en film y la metemos en la nevera durante 1 o 2 horas, para que coja cuerpo.

Pasado ese tiempo, ponemos la masa sobre la encimera ligeramente enharinada para evitar que se pegue y estiramos formando un rectángulo. Doblamos en 3 la masa como si fuese un tríptico y volvemos a estirar hasta obtener un grosor de unos 1,5 cm. Con los pliegues que hemos realizado, conseguiremos que la masa quede más hojaldrada, aunque no son estrictamente necesarios.

Cortamos la masa en pequeños rectángulos, con un cuchillo (o cualquier otra herramienta, un cortador de pizza, por ejemplo) bien afilado para evitar “arrastrar” masa. Los cortes deben ser limpios ya que, si los bordes quedan aplastados, las hojaldrinas no subirán bien.

Colocamos las hojaldrinas en la bandeja del horno sobre papel vegetal. Como yo solo tengo una bandeja, tuve que hacer 2 hornadas así que, antes de estirar la masa, la corté por la mitad y trabajé sobre una de ellas, reservando la otra mitad en la nevera.

Metemos al horno precalentado a unos 170ºC y horneamos durante unos 30 minutos. Como siempre, los tiempos variarán dependiendo de cada horno así que vigilad muy bien que no se os quemen (como me pasó a mí con la primera hornada…).

Una vez horneadas, dejamos enfriar completamente sobre una rejilla. Tened mucho cuidado al trasladarlas porque calientes son super quebradizas.

Cuando las hojaldrinas estén completamente frías, pasaremos a recubrirlas con azúcar glass. Podéis espolvorear al gusto por encima, pero yo preferí “rebozarlas” para que quedasen bien recubiertas. Simplemente, poniendo azúcar glass en un bol y rebozando una a una las hojaldrinas como si estuviéramos empanando croquetas :)

¡Que las disfrutéis!

Si os animáis a probar la receta de estas hojaldrinas, no dudéis en compartir vuestra versión etiquetándome en las redes sociales (Facebook | Instagram | Twitter).

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