Pasta fresca a la carbonara

Hoy me he decidido contaros cómo hacer pasta fresca a la carbonara y es que en mi último cumpleaños me regalaron una máquina de hacer pasta.

Siempre he escuchado que cuando pruebas la pasta fresca no quieres volver a probar la pasta seca “comercial” porque el sabor de la primera no tiene nada que ver con la otra. La verdad es que no hay color, la pasta fresca está mucho más buena aunque eso sí… pierdes la rapidez y la comodidad que te ofrece la pasta comprada para salir de cualquier apuro :P

Si buscáis por internet o en libros la receta de la pasta fresca, podréis comprobar que en alguno os pone que se hace con harina floja (o harina de repostería) mientras que en otros indican harina normal o simplemente no especifican nada. En mi caso yo la he hecho con harina normal y me ha salido bastante buena. Otro día probaré con harina de repostería y os diré cómo me gusta más :)

Y por otro lado, os voy a contar cómo hacer una salsa carbonara “original”. Como muchos sabréis, hablar de salsa carbonara en España es hablar automáticamente de nata pero la receta original/tradicional está hecha con huevo y sin usar nata. Eso no quiere decir que la salsa sin nata está más buena ni mucho menos, simplemente creo que es bueno conocer el origen de las cosas que comemos y por eso os traigo hoy esta versión.

Y en mi humilde opinión, prefiero la carbonara con huevo porque el mejor plato de pasta a la carbonara que me he comido fue en Roma y eran sin nata (también puede influir que ese día comí a las 4 de la tarde después de llevar toda la mañana pateándome el Vaticano…).

Ingredientes (por persona):

Para la pasta

  • 100 gr de harina
  • 1 huevo mediano

Para la carbonara

  • 1 huevo mediano
  • 25 gr de parmesano
  • 50 gr de bacón
  • Pimienta

Preparación:

  1. Hacer la masa

Ponemos la harina en un bol, hacemos un hueco en el centro a modo de volcán y echamos los huevos en el hueco, preferiblemente a temperatura ambiente y batidos para que se mezclen mejor. Ahora mezclamos todo ya sea ayudándonos de una paleta de madera o con las manos, hasta que tengamos una masa homogénea.

Espolvoreamos un poco de harina en una superficie lisa donde trabajaremos la masa. Según he leído en algún blog, es recomendable no amasar sobre una superficie fría (véase mármol) y que es mejor usar una superficie de madera, por ejemplo. Yo os puedo decir que he usado la encima de la cocina que es una superficie fría y no he tenido ningún problema a la hora de amasar.

Cogemos la masa y la ponemos en la superficie para empezar a amasar. Haremos fuerza con la palma de la mano estirando la masa hacia adelante, doblamos la masa por la mitad sobre sí misma y volvemos a estirar. Repetiremos el proceso hasta que veamos que tenemos una masa elástica, homogénea y que no se nos pegue a las manos. Al principio, cuando se empieza con el amasado, se puede apreciar que todos los ingredientes de la masa no están bien ligados pero cuando llevamos un rato amasando conseguiremos integrar todos los ingredientes formando una masa bien homogénea (ver fotos). Yo estuve amasando por lo menos 10 minutos, mejor que sobre que no que falte :)

Aunque os he dado unas cantidades de ingredientes, depende del tipo de harina utilizada y del tamaño de los huevos puede ser  se os quede una masa demasiado pegajosa, es señal de que falta harina y tendréis que ir incorporando poco a poco más harina hasta conseguir una masa manejable. Si por el contrario notáis que la masa se os ha quedado demasiado seca y es difícil de amasar, podéis echar un pelín de agua para humedecer la masa.

Una vez que hemos conseguido una masa homogénea y elástica, hacemos una bola con ella y la envolvemos en film transparente para dejarla reposar durante al menos 1 hora en un lugar fresco.

  1. Estirar y cortar la masa

Una vez reposada la masa, nos toca cortar la masa para hacer nuestra pasta. En mi caso he hecho fetuccini (básicamente espaguetis planos) con mi nueva máquina para hacer/cortar pasta :)

Dividimos la masa en trozos de unos 50 gramos y cogemos uno, reservando el resto en el film transparente para que no se sequen. Con un rodillo estiramos el trozo que tenemos lo justo para hacerlo pasar por la máquina. El proceso será el siguiente:

  • Empezar por el número más abierto.
  • Pasar la masa por los rodillos.
  • Doblar la masa por la mitad y volverlo a pasar 3-4 veces por el mismo número.
  • Reducir la apertura en un número y repetir el proceso hasta que tengamos el grosor deseado (en mi caso reduje 5 números de un total de 7 que tiene la máquina).
  • Si veis que la masa se pega a la máquina, espolvoread un poco de harina sobre la masa.

Una vez que tenemos la masa al grosor deseado, la pasamos por el accesorio cortador para obtener la pasta elegida. Tapamos la pasta con un trapo o film mientras repetimos el proceso con el resto de trozos que teníamos cortados.

También es posible cortar la pasta manualmente, estirándola bien con un rodillo y realizando el proceso de doblado/estirado al igual que se hace con la máquina. Para cortarla, será suficiente con enrollar la masa y cortarla al grosor que se quiera.

  1. Hervir la pasta

Ponemos una olla al fuego con abundante agua y sal. Cuando comience a hervir echamos la pasta en la olla, intentando que nos quede bien suelta sin pegarse para lo cual iremos removiendo al principio. A diferencia de la pasta “comercial”, el hervido de la pasta fresca es muy rápido y con unos 3-5 minutos debería ser más que suficiente. El punto ideal de cocción es que la pasta quede un pelín dura, lo que se conoce como “al dente” y eso es porque luego se terminará de hacer cuando la cocinemos en la salsa pero si os gustan más blandita como a mi podéis dejarla hasta que tenga el punto justo.

Y otra cosa, al escurrir el agua, ¡no la enjuaguéis con agua fría! Queremos que la pasta siga caliente para ponerle la salsa.

  1. Salsa carbonara

Como os he comentado al principio, aparte de enseñaros a hacer pasta fresca casera, os iba a enseñar a hacer una salsa carbonara “original”. Lo ideal es tener todo preparado para cuando cozamos la pasta puesto que necesitaremos que la pasta esté caliente para hacer bien la salsa.

Ponemos una sartén a fuego medio donde haremos el bacón hasta que esté doradito. Por otro lado, batimos bien el huevo y le incorporamos el queso parmesano muy rallado y una pizca de pimienta.

Cuando tengamos la pasta recién escurrida, la echamos en la sartén donde tenemos el bacón y vertemos la mezcla de huevo y queso. Mezclamos todo muy bien y con el propio calor de la sartén y de la pasta conseguiremos que el huevo se haga lo justo para no estar crudo.

Y ya tenemos nuestra propia pasta fresca a la carbonara “original” :) Espero que os guste tanto como a mí.

¡Que la disfrutéis!

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