Yemas de zanahoria y coco

Últimamente estoy muy dulcero, cosa rara en mí, pero el otro día vi estas yemas de zanahoria y coco y no me he podido resistir a traeros la receta.

Es oír hablar de yemas y se me viene a la cabeza la repostería más tradicional de nuestra gastronomía: la de convento. Será que tengo asociada la idea de yema a las de Ávila y me imagino a las monjas haciéndolas.

Nosotros no tenemos que ponernos el hábito para preparar la receta, nos bastará con un delantal de cocina. Además, a la receta tradicional vamos a añadirle un par de ingredientes para darle más sabor y jugosidad: zanahorias y coco.

Ingredientes (45-50 yemas):

  • 300 g de zanahorias
  • 250 g de coco rallado
  • 250 g de azúcar
  • 125 g de almendras crudas
  • 3 yemas de huevo
  • Para la cobertura: coco rallado, azúcar glass, crocanti de almendra…

Preparación:

Pelamos las zanahorias y las cortamos en rodajas. Ponemos una cazuela con medio litro de agua al fuego y, cuando rompa e hervir, incorporamos las zanahorias troceadas y las dejamos cocer durante unos 20 minutos aproximadamente. Una vez cocidas, escurrimos el agua y las dejamos enfriar.

En un bol amplio ponemos todos los ingredientes secos: el azúcar, el coco rallado (no todo, reservad suficiente para luego “rebozar” las yemas) y las almendras crudas molidas. Si tenéis picadora o robot de cocina, os recomiendo que compréis almendras crudas enteras y las piquéis con estos electrodomésticos, tienen mucho más sabor recién molidas. Mezclamos todos los ingredientes para que se integren bien.

Una vez que se hayan enfriado las zanahorias, las picamos igual que las almendras o, si no tenéis ningún electrodoméstico para ello, simplemente las chafamos con un tenedor. Añadimos las zanahorias picadas al bol junto con las 3 yemas de huevo y mezclamos hasta tener una mezcla homogénea.

La mezcla tiene que asentarse y coger consistencia para que podamos formar las bolitas sin que se desmoronen. Para ello, tapamos con un film el bol y metemos en la nevera durante una hora mínimo (podéis dejarlo un día entero sin problema).

Con la mezcla enfriada y consistente, solo nos queda darles forma a nuestras yemas de zanahoria y coco. Con las manos humedecidas, cogemos porciones de mezclas, las apretamos y les damos forma de bolita del tamaño típico de las yemas de Ávila. Con todas las yemas formadas, procederemos a “rebozarlas” con la cobertura que más os guste: coco rallado, azúcar glass, crocanti de almendras o, incluso, fideos de chocolate.

Y así de sencillo es hacer unas deliciosas yemas de zanahoria y coco. Podéis guardarlas en un recipiente hermético durante unos días en el frigorífico sin problema, aunque os aseguro que no durarán mucho

¡Que las disfrutéis!

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