Trenza de canela o estonian kringle

Sigo con las propuestas navideñas. Esta semana le toca el turno a un dulce que no solemos ver por aquí: trenza de canela o estonian kringle.

El estonian kringle es un dulce navideño típico de los países nórdicos, que suelen preparar en estas fechas para desayunar. Yo me imagino mentalmente la estampa navideña: todo nevado, calentito en casa con una taza de café recién hecho en la mano y un trozo de trenza de canela o estonian kringle recién hecho. Muy de película navideña jajaja pero no me digáis que no suena bien.

Esta trenza de canela o estonian kringle es una masa estilo brioche pero con un toque más crujiente por fuera. El relleno típico es de azúcar, canela, pasas y nueces, pero, como os podréis imaginar, hay mil versiones con distintos rellenos (chocolate, mermeladas o incluso, por qué no, salados).

¿Os animáis a prepararlo?

Ingredientes:

  • 300 g de harina de fuerza
  • 120 ml de leche
  • 1 huevo
  • 30 g de mantequilla (a temperatura ambiente)
  • 30 g de miel
  • 15 g de levadura fresca
  • 2 g de sal

Relleno

  • 50 g de mantequilla (en pomada)
  • 60 g de azúcar
  • 2 cucharadas de canela
  • Frutos secos (en mi caso, nueces y anacardos)

Preparación:

Por primera vez voy a cambiar un poco el formato de la receta porque os voy a contar cómo hacer la masa de esta trenza de canela o estonian kringle tanto a mano como con amasadora. Y es que me he comprado una amasadora para agilizar el trabajo de este tipo de recetas :)

En amasadora

En el bol de la amasadora ponemos la leche, la miel y el huevo. Con el accesorio pala (la K), mezclamos los ingredientes durante unos 3 minutos a velocidad baja. Agregamos la levadura fresca desmenuzada, la sal y añadimos por tandas la harina tamizada. Todo esto sin dejar de mezclar con la pala K, durante otros 3 minutos, hasta obtener una mezcla homogénea que textura de migas.

Cambiamos la pala por el gancho amasador y, a mínima velocidad, incorporamos la mantequilla en dados. Añadimos un dado de mantequilla y esperamos a que la masa lo absorba completamente hasta añadir el siguiente.

Cuando hayamos integrado toda la mantequilla en la masa, la dejamos reposar unos 10 minutos. Tras ese tiempo, de nuevo a la mínima velocidad, volvemos a amasar hasta que tengamos una masa lisa, elástica y que se despega de las paredes del bol (con unos 10 minutos debería bastar).

A mano

En un bol amplio añadimos la harina tamizada y la sal. Hacemos un volcán en medio y añadimos el resto de ingredientes (con la levadura fresca disuelta en la leche) excepto la mantequilla. Amasamos hasta todo esté bien integrado y formemos una masa homogénea.

Incorporaremos la mantequilla en dados, poco a poco, amasando hasta integrar la mantequilla completamente antes de añadir más. Veréis que cuando añadís mantequilla la masa parece que se deshace y que no hay forma humana de integrarla, no os preocupéis porque es normal. Si seguimos amasando, la masa irá poco a poco absorbiendo la masa.

Cuando hayamos integrado totalmente la mantequilla, nos quedará una masa lisa, elástica y homogénea.

Independientemente del proceso de amasado que elijáis, una vez que tenemos la masa lista, la dejamos fermentar en un bol ligeramente aceitado, tapada con un paño (o un gorro de ducha, truco de panadero casero).

Dejamos que duplique el volumen de la masa. El tiempo dependerá de la temperatura de la habitación, puede ser entre 1 y 2 horas.

Mientras la masa fermenta podemos preparar el relleno de nuestra trenza de canela o estonian kringle. Simplemente tenemos que mezclar todos los ingredientes hasta formar una pasta que podamos untar.

Cuando la masa haya fermentado, la volcamos sobre la encimera y amasamos ligeramente para desgasificarla. Enharinamos ligeramente la encimera para evitar que se nos pegue la masa y, con ayuda de un rodillo, la estiramos hasta formar un rectángulo de unos 40×50 cm.

Extendemos el relleno que habíamos preparado por toda la superficie de la masa. Troceamos los frutos secos y los repartimos por encima del relleno. Tradicionalmente se utilizan nueces, pero en mi caso también he añadido unos pocos anacardos.

Enrollamos la masa sobre el lado largo, es decir, si nuestro rectángulo de masa tiene los lados largos arriba y abajo, enrollaremos de derecha a izquierda o viceversa.

Con ayuda de un cuchillo, cortamos el rollo por la mitad a lo largo, dejando sin cortar el extremo superior (podéis verlo en las fotos). Giramos cada mitad cortada de manera que las “capas” del corte queden mirando hacia arriba y formamos una trenza con estos dos cabos. Formamos un círculo (una corona), uniendo ambas puntas de la trenza.

Colocamos la corona sobre papel de horno, la tapamos con un paño de algodón y dejamos que vuelva a fermentar (aproximadamente una hora).

Metemos al horno precalentado a 180ºC y horneamos durante unos 20-25 minutos. Como siempre, cada horno es un mundo y los tiempos variarán. Así que vigilad que no se os queme ni se os quede cruda por medio.

Sacamos del horno y dejamos enfriar completamente sobre una rejilla.

¡Que la disfrutéis!

Y… ¡Felices Fiestas!

Si os animáis a probar la receta de esta trenza de canela o estonian kringle, no dudéis en compartir vuestra versión etiquetándome en las redes sociales (Facebook | Instagram | Twitter).

Fuente de la receta: aunque por Internet circula siempre la misma receta, yo me he inspirado en la de Sweet and Sour para hacerla :)

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